¿Qué son los goles esperados (xG)? Guía fácil

Qué mide el xG, de qué depende el valor de un tiro, cómo leer un partido con esta estadística y cuáles son sus limitaciones. Sin matemáticas complicadas.

Seguro que has visto en la tele algo como "xG: 2,1 – 0,6" al final de un partido. Es una de las estadísticas más usadas hoy en el fútbol, y entenderla es más sencillo de lo que parece.

En mi equipo de hockey patines miramos las estadísticas con regularidad, y te aseguro que cuando aprendes a leerlas, ves cosas que a simple vista se escapan.

El xG en una frase

Los goles esperados (xG, de expected goals) miden la probabilidad de que un tiro acabe en gol, según cómo de buena era la ocasión.

Cada disparo recibe un valor entre 0 y 1:

  • Un tiro con xG 0,05 acaba en gol, de media, unas 5 de cada 100 veces.
  • Un tiro con xG 0,50 sería gol una de cada dos veces.

Si sumas el xG de todos los tiros de un equipo en un partido, obtienes cuántos goles "debería" haber marcado según sus ocasiones.

¿De qué depende el xG de un tiro?

Los modelos de xG se construyen analizando muchísimos tiros reales y viendo cuáles acabaron en gol. Los factores más importantes suelen ser:

  • Distancia a la portería. Cuanto más cerca, más probable.
  • Ángulo. No es lo mismo tirar desde el centro que casi desde la línea de fondo.
  • Parte del cuerpo. Un remate de cabeza suele valer menos que uno con el pie desde el mismo sitio.
  • Tipo de jugada. Un contraataque, un centro, un balón parado…
  • Presión defensiva y posición del portero, en los modelos más avanzados.

Algunos valores orientativos

Cada proveedor de datos tiene su modelo, así que estos números son aproximados:

  • Un penalti ronda los 0,75-0,8 xG. {{VERIFICAR}}
  • Un tiro desde fuera del área suele estar por debajo de 0,05. {{VERIFICAR}}
  • Un remate a puerta vacía desde muy cerca puede acercarse a 0,9 o más. {{VERIFICAR}}

Cómo leer un partido con xG

El xG sirve para contar la historia que el marcador no cuenta:

  • "Perdimos 1-0 pero con un xG de 2,3 a 0,4": tuvimos ocasiones de sobra; el rival marcó en su única llegada. Mala suerte o falta de puntería.
  • "Ganamos 3-1 con un xG de 0,9 a 1,8": ganamos, pero el rival generó más. Quizá tuvimos acierto (o un gran portero).

A largo plazo, los equipos que generan más xG que el rival suelen acabar arriba en la clasificación. Un partido puede engañar; una temporada, mucho menos.

Las limitaciones del xG

El xG es muy útil, pero no es perfecto:

  • No mide la calidad del que tira. Un crack convertirá más de lo que dice su xG; un jugador con mala racha, menos.
  • No cuenta las ocasiones sin tiro. Un pase de la muerte que nadie remata vale 0.
  • Cada modelo da valores distintos para la misma jugada.

Por eso existen métricas relacionadas como las asistencias esperadas (xA), que valoran el pase previo, o el xG a puerta (xGOT), que tiene en cuenta hacia dónde iba realmente el tiro. {{VERIFICAR}}

✍️ {{TU EXPERIENCIA}}

Cómo se parece a nuestra simulación

En Tu once ideal, cada ocasión del partido simulado funciona con una idea parecida al xG: la probabilidad de gol depende de la calidad del que tira, del portero rival y de la defensa. Por eso a veces generas más ocasiones que el rival y aun así pierdes… igual que en la vida real.

Al terminar el partido ves los tiros y tiros a puerta de tu equipo. Si tienes muchos tiros y pocos goles, prueba a poner delanteros con mejor media o una formación más ofensiva.

¿Quieres ver si tus ocasiones acaban en gol? Monta tu once y simula el partido.

Juega a Tu once ideal

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